Antes que nada quiero disculparme por no publicar nada estos días, es que pasó una tragedia, uno de mis amigos más cercanos tuvo un accidente y falleció, peor la buena noticia es que él estaba preparado. ¿Lo estás tú?. Bueno sigamos a lo que vinimos.
PLEITOS EN EL HOGAR
¿Cuántos de nosotros no hemos visto a nuestros padres discutir alguna vez, o los hemos escuchado hacerlo?
Esto es algo que sucede en todos los hogares, en todo el mundo. En algunos hogares las discusiones son más constantes que en otras. De aquí muchos problemas surgen para con nosotros los jóvenes (los hijos). A parte de que el padre, la madre o ambos vuelvan a la casa después de un día de trabajo muy agobiador, entrar en una atmósfera de discusión y pleito hace que permanecer allí nos sea un poco difícil. Es decir, preferimos encerrarnos en nuestras habitaciones y escuchar música a full volumen, o salir y visitar la casa de un amigo.
Cuando las discusiones y los pleitos en casa son muy comunes, muchas veces queremos gritarles y decirles que se detengan, porque las discusiones nos causan dolor de cabeza u otras aflicciones.
Una de las cosas que puede causar las discusiones en el hogar es el machismo
¿Qué es machismo?
Parte del machismo el uso de cualquier tipo de violencia, ya sea física o psicológicamente contra las mujeres con el fin de mantener un control emocional o jerárquico sobre ellas.
Muchos varones usan hasta la Biblia para establecer su punto machista, como por ejemplo. Efesios 5:23 Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo.
Efesios 5:24 Así que, como la iglesia está sujeta á Cristo, así también las casadas lo estén á sus maridos en todo.
Efesios 5:25 Maridos, amad á vuestras mujeres, así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella.
Pero el esposo no puede tomar una decisión por sí mismo sobre su hogar porque la Biblia dice: Gen 2:24 Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.
LA FALTA DE COMUNICACIÓN
Uno de los problemas que puede surgir de esa situación para nosotros, es que nuestros padres se comuniquen menos con nosotros, porque se pasan el tiempo discutiendo o pensando en sus propios problemas. Y cuando nosotros intentamos hablar o establecer una comunicación con ellos, contándoles la situación por la que nosotros (los jóvenes) estamos pasando, muchas veces no tienen tiempo para escucharnos, y si lo hacen, parecen no prestar atención a lo que decimos. Cuando nuestros padres no nos prestan atención, la confianza, o la poca confianza que teníamos con ellos disminuye aun más y decimos: Mis padres no me escuchan, ¿será que ya no les importo? ¿Por qué no me comprenden? O quizá formulamos preguntas parecidas, pero ¿intentamos nosotros comprenderlos a ellos?
Filipenses 2:4 dice: "No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros." Esto quiere decir, poniéndonos en el lugar de los demás, en este caso, el de nuestros padres. Necesitamos entender que ellos también tienen una vida propia, y también tienen problemas que necesitan atender. Recuerden que han sido ellos los que nos cuidaron, alimentaron, vistieron, etc. y que siempre el padre quiere lo mejor para sus hijos, a menos que éste esté desquiciado para que quiera lo peor para su hijo.
REBELDÍA
Otro de los problemas comunes que puede surgir de esta situación, es, que los hijos se vuelven rebeldes y hacen todo lo contrario a lo que sus padres le dicen. (Desobedecen las órdenes de sus padres)
Efesios 6:2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa.
Exodo 20:12 Honra a tu padre y a tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
CAMBIO DE CARÁCTER
En el hijo, al presenciar constantes discusiones o pleitos en su hogar, su comportamiento empieza a cambiar; ya sea que se vuelva más agresivo o tímido, ya que las discusiones entre los padres, muchas veces se debe a que la madre se sacrifica por el hijo. Es decir la madre prefiere no comer por alimentar a sus hijos, o la madre prefiere dejar de comprarse un vestido por vestir a sus hijos.
SOLUCIÓN
Ustedes saben que para mí, la mejor solución es Cristo. Si los padres empiezan a cambiar, los demás cambiarán también.Tags: Discusiones, pleitos, hogar, disputas en la casa, familia, consejo familiar